El año se empieza a morir. No sé si soy yo con mis amarguras, o realmente el ambiente en noviembre tiene un pesado y pegajoso olor a nostalgia. En mi tertulia personal tiendo a las terribles recapitulaciones por mes; ansiedad patética. Empiezo con el: ¿qué hice? ¿qué no hice? ¿qué faltó? ¿qué –definitivamente- sobra? Lo cierto (y de lo que no me puedo quejar), es que 2009 empezó con un firme deseo en la cabeza: tengo que tirar mi vida a la basura, y empezar todo de nuevo; por todos lados. Para mi fortuna, se cumplió. Nada tiene ya que ver con mi modus vivendi de hace 10 meses.
Estoy a un mes de cumplir 27 años. Mis recuentos constantes se refugian en una completa egoteca de fotos, en donde ya se empieza a notar el paso del tiempo. Por lo pronto, mis genéticas marcas en la cara se asoman peligrosamente.
Pero ese tipo de frivolidades las relataré 30 días después de hoy. Por lo pronto, estoy a gusto con saber que el año se muere y no terminó por matarme. Aleluya.
year ain´t over yet baby!!!XOXO
Ya pasaron 30 días y sigues viva hahaha eso es demasiado bueno. Comparto la idea de q nov es .. un poco depresivo, pero como dices ya se acabará el año (por fin!) y aver q nos depará el q viene.
Suerte!